Comunicado de Anticapitalistas

Este 14 de marzo de 2019 se cumple un año del brutal y planeado asesinato político de Marielle Franco y su conductor Anderson Gomes.

Marielle, mujer, negra, LGBT, y regidora por el PSOL, llegó al parlamento de la mano del Pueblo de las favelas, donde ella vivió y al cual representaba. Por eso fue asesinada, fue un crimen político. La mataron porque era la voz de un Pueblo explotado, segregado y marginalizado. Era representante del Brasil cruelmente desigual que, desde Río de Janeiro, extiende por todo el país. Del Brasil donde se practica una guerra contra las y los pobres. De los más de 60 mil homicidios del año pasado, más del 70% eran personas negras y más de la mitad jóvenes. Nuestro país fue el quinto con mayor índice de feminicidio en el mundo, en 2018, 70% de las mujeres asesinadas eran negras. Cada 17 minutos una mujer es agredida en Brasil y solamente este año (2019) ya se han contabilizado 126 feminicidios en 34 días.

La violencia política en Brasil es la expresión del cambio de régimen que vivimos y de una fragilísima democracia. Hay muy fuertes indicios de que Marielle haya sido asesinada por las milicias, organizaciones paramilitares compuestas por policías en activo y ex-polícias que controlan una gran parte de los barrios de Río de Janeiro. Estas organizaciones criminales tienen tentáculos con el Estado. Se asocian con gobiernos, eligen parlamentarios y tienen un gran poder económico. Uno de los hijos del presidente Bolsonaro hizo homenajes a estos milicianos en el parlamento y tiene en su gabinete familiares directos de uno de estos milicianos que hoy está prófugo.

Su cuerpo fue ejecutado, más el legado de Marielle vive. Nuestra compañera se convirtió en un símbolo de resistencia contra las desigualdades y opresiones presentes en la sociedad brasileña. Su muerte tuvo un efecto contrario al que pretendían sus ejecutores. Hoy son miles de mujeres negras que levantan su lucha adelante. Y su lucha no está solo en Brasil, se respalda entra las multitudes de migrantes y refugiadas que buscan mejores condiciones de vida, entre las mujeres que luchan contra la violencia y el machismo, entre las luchas antirracistas de todos los países, entre las indígenas y las mujeres de los quilombos que luchan por el bien vivir.

¡Queremos justicia para Marielle! La investigación y la solución sobre su muerte será obra de la solidaridad de quienes rechazan las injusticias y buscan una vida vivible. El Pueblo brasileño necesita de todo el apoyo posible en esta batalla contra el autoritarismo, este 14 de marzo exigimos responsabilización de quienes mataron y mandaron matar a Marielle.

¡Ninguna suelta la mano de ninguna!

¡Las vidas negras importan!

¡Marielle Vive!

Anticapitalistas, 14 de marzo de 2019
http://www.anticapitalistas.org