Declaración de Anticapitalistes ante el 11S

1. Anticapitalistes queremos llamar de nuevo a la movilización en las convocatorias unitarias en barrios, pueblos y de ámbito catalán para la Diada Nacional de Catalunya de este 2019. El 11-S marca el inicio de curso político que este año está marcado por la inminente sentencia del Tribunal Supremo en el principal juicio contra políticos y activistas sociales por el referéndum del 1 de octubre de 2017, aunque no el único, de la Causa general contra el movimiento soberanista catalán. Una sentencia que no esperamos que haga justicia porque los tribunales españoles ya emitieron veredicto político antes de empezar el proceso judicial. La discusión no es legal, se desarrolla en el terreno político: la lucha por al autodeterminación, en vez de ser concebida como un derecho, es perseguida como un delito.

2. A la espera de esta sentencia, nueve personas siguen en la cárcel como presas políticas y otras se ven obligadas a mantenerse exiliadas por la persecución de supuestos delitos de rebelión y sedición, entre otras tipologías que persiguen derechos fundamentales como el de manifestación y reunión. El sistema judicial sufre una fuerte y merecida crisis de legitimidad porque ha demostrado estar al servicio de la perpetuación del Régimen del 78 sin escrúpulos en perseguir derechos civiles y libertades en todo el Estado. Es especialmente indigno que se haya permitido a la extrema derecha tener un espacio de propaganda como acusación popular. Por este motivo, la respuesta a la sentencia será clave en la defensa contra el giro autoritario y demofóbico en Catalunya y en el conjunto del Estado. Las escasas garantías democráticas que podía soportar un Estado que siempre ha tenido fuertes déficits, han saltado por los aires.

3. Desde que el proceso de autoorganización y lucha popular de octubre de 2017 fue derrotado y las tesis del Govern catalán y de ciertos sectores independentistas –que afirmaban que se podía producir una ruptura «de la ley a la ley» o amparándose en la comunidad internacional– se demostraron falsas, el independentismo y el soberanismo viven un momento de desorientación estratégica y lucha fraccional por el poder dentro del movimiento. Los intereses partidistas han obstaculizado una reflexión de conjunto que pueda extraer las lecciones pertinentes de choque con el Estado del otoño de 2017. Anticapitalistes reiteramos que el camino es la autoorganización popular asentada en una fuerza material capaz de sostener el conflicto y que busque las más amplias alianzas estatales e internacionales para aislar y debilitar al régimen.

4. Además, seguimos considerando que para poder construir una mayoría social y política sólida en defensa de la República catalana es imprescindible vincular la cuestión social a la lucha por la autodeterminación. Después de más de 10 años de crisis, con un posible endurecimiento de la situación a la vista, responder a la precariedad y revertir recortes y privatizaciones es la única manera de confrontar las desigualdades sociales que hacen de la democracia una quimera formal. En cambio, el Govern de la Generalitat no rectifica en la austeridad que ha sobrepasado el límite de los servicios públicos e incluso tiene encima de la mesa nuevos proyectos que pueden profundizar las externalizaciones y privatizaciones como la Ley Aragonès.

5. Las condiciones catalanas, estatales e internacionales son complicadas y de fuerte involución en todos los ámbitos. Sin embargo, la crisis civilizatoria que enfrentamos y sus expresiones concretas aquí sólo pueden ser superadas en favor de las clases populares si las luchas y las ideas emancipadoras recuperan terreno. Anticapitalistes consideramos imprescindible que aquellas que queremos cambiar el mundo de base no nos resignemos y sigamos alimentando las resistencias en cada barrio, en cada centro de trabajo y de estudio. Por este motivo, reiteramos nuestro llamamiento a movilizarse este 11 de septiembre sin ninguna renuncia y con la voluntad de poner los intereses de la clase trabajadora en el centro del movimiento por la autodeterminación.