Romper la inercia, abrir nuevas perspectivas para transformar la Comunidad de Madrid

Comunicado de Anticapitalistas Madrid

La Comunidad de Madrid vive semanas intensas de crisis política. El caso del máster falso de la Presidenta Cristina Cifuentes ha puesto a las claras el fin de ciclo del proyecto de la derecha encarnado por el Partido Popular. Se presenta, por tanto, una oportunidad extraordinaria para que la izquierda política y social dé un paso adelante, ofreciendo un proyecto de transformación ilusionante capaz también de frenar la operación de recambio y alternativa en la derecha que representa Ciudadanos.

Sin embargo, vemos cómo el principal actor político del “bloque del cambio”, Podemos, se desangra en una guerra de aparatos y de intereses particulares. La propuesta de primarias aprobada en su Consejo Autonómico es solo una muestra de la dinámica de repliegue interno que se desarrolla en Podemos. Un modelo de primarias que ni en la forma ni en el fondo corresponde a lo que una organización que se dice democrática y pluralista debería hacer. Pero el problema, aun más grave si cabe, es otro: la celebración de estas primarias es una equivocación tanto en los tiempos como en los objetivos que se plantea. Unas primarias cuyo objetivo es el reparto de puestos, sin debate político ni programático y como fórmula para reequilibrar las posiciones internas es un error de calado. Estas primarias suponen, de facto, la cancelación de la hipótesis más oportuna para hacer avanzar al bloque del cambio, a los movimientos y a la expresión política de los mismos: una candidatura amplia, en donde Podemos sea un actor más junto con muchos otros, con raíces sociales, que se construya en un proceso abierto de discusión de programa y estrategia, y que incluya primarias conjuntas y proporcionales.

La experiencia en las municipales y autonómicas de 2015 puso encima de la mesa la necesidad de construir, con todos sus límites también, candidaturas de este tipo. Estas primarias, por contra, caminan en la dirección justo contraria. Frente a este escenario, en Anticapitalistas creemos que si existe alguna posibilidad de derrotar a las derechas en mayo de 2019 será construyendo un proceso capaz de aglutinar y multiplicar la potencia de las organizaciones políticas, sociales, sindicales y de los movimientos sociales que quieren una transformación profunda en la Comunidad de Madrid. El camino que está ofreciendo la dirección de Podemos (y el espectáculo que está ofreciendo) ponen en grave riesgo cualquier posibilidad de construir las mínimas posibilidades para que eso sea viable.

Es por esto que hemos decidido no participar en este proceso de primarias. Creemos que las tareas para Podemos y para el conjunto del movimiento popular se sitúan, desde ya, en construir un espacio que garantice que en 2019 habrá una candidatura amplia, de unidad en la diversidad, plural y con un programa de ruptura con las políticas del PP y el neoliberalismo. Una candidatura que, desde experiencias diversas y comunes, construya un espacio que haga avanzar la organización y las condiciones de vida de la gente trabajadora, de la gente de abajo. Una candidatura que no sea una simple ratificación de liderazgos pactados desde arriba que nos subalternicen al PSOE. Una candidatura que no trate de integrar a los sectores revolucionarios ofreciéndoles puestos a cambio de renunciar a sus ideas, si no que permita la discusión política y adopte un programa fuerte de transformación social amplio y dirigido a la mayoría social.

A este empeño dedicaremos nuestros esfuerzos los próximos meses. Desde Podemos y desde fuera de Podemos y junto a otros sectores sociales y políticos nos ponemos a trabajar en esa dirección. Sabemos que no va a ser fácil, que esta decisión rompe con una inercia ya casi instalada. Pero consideramos que, llegados a este punto, toca romper con estas lógicas y estas dinámicas autodestructivas abriendo nuevas perspectivas. Toca impugnar un modelo al que siempre nos hemos opuesto, presentando alternativas una y otra vez: ha llegado el momento de decir basta. Podemos nació para cumplir unos objetivos; romper con el régimen, desarrollar una hipótesis constituyente, ser una herramienta al servicio de las luchas, de los conflictos, de la vida cotidiana de la gente trabajadora.

En un contexto en el que se están reactivado los movimientos en las calles y la crisis política vuelve al primer plano, el modelo actual de Podemos está mostrando todos sus límites y su incapacidad para ser un instrumento a la altura de sus tareas y de las necesidades de las clases populares. Urge romper con la dinámica de encapsulamiento auto-destructivo en la que está sumido Podemos: toca levantar la cabeza, y desde Podemos y desde fuera de Podemos empezar a plantear e inventar cosas nuevas. Vamos a intentarlo con mucha más gente.